Mi romance con el ballet

Tal día como hoy, 23 de abril, en 1973, comenzó mi romance con el ballet.​Fue el inicio de un viaje que me llevó después al jazz dance y al espectáculo comercial. Son mi ADN artístico y los amaré siempre.Hoy, ese amor sigue mutando y me empuja a explorar el swing, el jazz vernacular y elSigue leyendo «Mi romance con el ballet»

Mi escena ya no necesita testigos

​Hubo un tiempo en que conquistar el mundo exigía ponerse en pie, proyectar la voz y ocupar cada centímetro del escenario. Lo hicimos. Alimentamos esa ansia de escena con una entrega absoluta, dejando por el camino jirones de cosas que «ya haríamos luego». Ese «luego» ha llegado, y no tiene nada que ver con laSigue leyendo «Mi escena ya no necesita testigos»

LIZA! AT 80: La última escala de la nostalgia (IMSERSO de lujo)

Hay conciertos que son una culminación. El homenaje que el Carnegie Hall dedicará a Liza Minnelli el próximo 25 de junio de 2026 —un tributo en música y danza interpretado por artistas invitados— es, claramente, uno de ellos. Más que un espectáculo, será un punto de encuentro: el final de una travesía emocional que, paraSigue leyendo «LIZA! AT 80: La última escala de la nostalgia (IMSERSO de lujo)»

El arte de vivir del aire, del oficio a la extracción

La precarización del artista no es solo una falta de presupuesto externo; es, como bien señala Esfera Pública, un hábito moral interno. Hemos normalizado trabajar por «visibilidad» y aceptar pagos por debajo de la legalidad, diluyendo la frontera entre el ocio y el trabajo hasta hacerla invisible. La trampa de la vocación. Existe una paradojaSigue leyendo «El arte de vivir del aire, del oficio a la extracción»

Ingeniería del contagio, la canción que se te metió en el cuerpo

Sucede antes de que puedas opinar. Un pie marca el pulso. Un hombro se adelanta apenas. Y de pronto estás dentro. No has decidido bailar: tu cuerpo ya lo está haciendo. Te ha pasado. En una tienda, en el coche, en una boda que no era la tuya. Suena algo y, sin pedir permiso, seSigue leyendo «Ingeniería del contagio, la canción que se te metió en el cuerpo»