Bailar pegados, bailar sola

El público siempre lo tuvo claro: me miraban bailar, entregada a la interpretación y daban por hecho que mi vida era un banquete de encuentros fáciles. Me adjudicaron esa frivolidad de escenario, convencidos de que cada abrazo simulado era el prólogo de una alcoba. Creyeron que, por ser bailarina, mi entrega era una mercancía queSigue leyendo «Bailar pegados, bailar sola»

Reguant, el oficio que nos sobra

En un país que confunde la vanguardia con un pollo desplumado frente a una cámara, el nombre de Ricard Reguant escuece. Escuece porque tiene oficio, porque tiene memoria y porque ha cometido el pecado imperdonable en nuestra escena: el trabajo duro, la exploración de la fórmula más adecuada y el éxito sin permiso del establishment.Sigue leyendo «Reguant, el oficio que nos sobra»

El riesgo de volver a Kellerman’s

​Hay musicales que tienen la virtud de emocionarte nada más sonar el primer acorde, pero que te dejan un dolor punzante al salir de la sala. No es un dolor emocional buscado por el guion, sino el que provoca la decepción. Ya lo vivimos con el infame remake de 2017: un recordatorio de que laSigue leyendo «El riesgo de volver a Kellerman’s»

Del Paralelo y aledaños

Al contrario que otras compañeras que, tras asentarse en Madrid, han borrado literalmente su paso por el Paralelo de sus biografías, yo lo conservo como una escuela de profesión y de vida. No solo no me escondo, sino que lo dignifico con cada anécdota, personal o colectiva, tal y como he plasmado en mi libro.Sigue leyendo «Del Paralelo y aledaños»

La Ofensa Prometida o el «delirio» de las 22 entregas

¿Os acordáis cuando a principios de año os dije que me dierais tiempo si aún no os había ofendido? Pues bien, lo prometido es deuda. Aquí va la primera entrega de la temporada, con dedicatoria especial. He recibido la friolera de 22 audios (toda una radionovela de malicia) de una «señora» que, a pesar deSigue leyendo «La Ofensa Prometida o el «delirio» de las 22 entregas»