Crear me ha salvado, siempre

Hace diez años, mi madre me dijo:

—¿No estás cansada?, déjalo.

Le respondí que no. Que no había trabajado toda una vida para pararme, sino para realizarme.

Creo que lo entendió.

Hace unos días le dije a mi ginecóloga que la escena forma parte de mi identidad. Que, si no he sido madre, tampoco necesito ser abuela para sentir que mi vida esté completa.

La vida no me detiene ni me arrincona; me alienta.

Hoy, después de un año especialmente duro, sigo pensando lo mismo.

El trabajo ha sido más intenso y más salvador que nunca.

Un proyecto para el bienestar de las mujeres.

Un proyecto para impulsar el talento joven.

Un musical italiano original.

Un nuevo concepto de espectáculo.

Un nuevo rumbo para mi libro, con la ilusión de una posible segunda parte.

Y también el esbozo de otro libro. Quizá el más difícil de escribir. Uno que, si algún día llega a existir, preferiría que no viera la luz mientras yo siga aquí.

Todo ello mientras atravesaba un shock postraumático.

Quienes me conocéis sabéis que me rebelo, que no me resigno y que lucho de la única manera que sé.

Es cierto que no sabemos lo fuertes que somos hasta que la vida nos pone a prueba.

Incluso cuando intuimos que podemos rompernos, el camino acaba abriéndose hacia aquello que nos hace felices.

Ahí es donde la motivación encuentra su verdadera fuerza.

Porque crear no siempre es una profesión.

A veces es la forma de mantenerse en pie.

Y este último año, sin pisar un escenario, para mí, lo ha sido.


Descubre más desde Memorias de una corista

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Publicado por Carolina Figueras Pijuán

Directora artística. Coreógrafa & Creadora. Educadora. Experta senior. Autora del libro 'Memorias de una corista'.

Deja un comentario

Descubre más desde Memorias de una corista

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo