La genialidad colectiva de Bruno Mars

En una industria musical que hoy se conforma con el «me gusta» rápido y el algoritmo de quince segundos, lo de Bruno Mars y The Hooligans no es solo música; es una bofetada de profesionalidad. Mientras aquí nos perdemos a menudo en el virtuosismo individual o en puestas en escena que confunden la sencillez con la desgana, Mars pone sobre la mesa el concepto del espectáculo total.

Nada es fácil ni llega por arte de magia. Su visión brilla precisamente en cómo se adopta la coreografía: el conjunto respira en sus espacios, sin dejar nada a la improvisación. No se trata de ejecutar pasos complicados, sino movimientos coherentes. De ahí que un tema como «I Just Might» sea replicado por miles de personas en sus vídeos domésticos; no es una moda pasajera, es una necesidad de conectar con lo que realmente mueve.

 

 

Mars ha sabido absorber lo mejor del old funk y del soul más puro para revalorizar lo que importa en un escenario. 

La facilidad con la que Mars integra a sus coros, o esa simbiosis perfecta con Anderson .Paak y The Hooligans, demuestra una genialidad poco corriente. Es generosidad artística: entender que el brillo del conjunto es lo que proyecta la verdadera calidad. Es respeto al espectador. Lograr que un equipo humano se mueva como un solo organismo es un trabajo inmenso que nadie puede ignorar.

Es por eso que lo sigo, porque un artista inspira a otro artista y hay que tener un pulso de gusto y criterio identificable para comprenderlo. La diferencia se marca con genialidad, y aquí hay mucha; por eso se puede entender que la música de Mars entra en vena con un legado cultural que hunde sus raíces en lo mejor de la música americana.

Y seguiré aquí para verlo evolucionar y aplaudir su osadía. 


Descubre más desde Memorias de una corista

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Publicado por Carolina Figueras Pijuán

Directora artística. Coreógrafa & Creadora. Educadora. Experta senior. Autora del libro 'Memorias de una corista'.

Deja un comentario

Descubre más desde Memorias de una corista

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo