El preestreno

Fragmento del capítulo 05 Revisitando Colsada. En Zaragoza, parábamos en el Hotel Maza, en la Plaza España. Al llegar, Rachel, lista en mano, me adjudicó habitación con una desconocida, las capitanas y sus conflictos, por antojo. Discutimos durante quince minutos. «Pago la habitación, elijo», respondí, dejándola con la palabra en la boca y pidiendo miSigue leyendo «El preestreno»

El casting para Un, dos, tres…

Fragmento del capitulo 07 El espectáculo debe continuar. Me encontré con la sorpresa de que mi antigua profesora me invitaba a uno de sus festivales. Un pretexto, para pedirme que volviese a la academia pues había montado una segunda en otro distrito. Agradecí su declaración: «Como contigo, con nadie», sin vanidad, con lástima. Me ceñíSigue leyendo «El casting para Un, dos, tres…»

Bilbao, la dolce vita y el Naranjito.

Fragmento del capítulo 03 Una maleta abierta sobre la cama. En la fiesta, me di cuenta de algo más, mi entonces amigo, Vicens, nunca se recuperaba de sus dramas amorosos. Además, su autoestima estaba seriamente dañada tras el rechazo de un injerto de su operación de nariz que le realizó el doctor Jover, amigo deSigue leyendo «Bilbao, la dolce vita y el Naranjito.»

El perfume del amor

Fragmento del capítulo 5, Revisitando Colsada. Si las paredes de aquel apartamento hablaran, contarían detalles sensuales y exquisitos de lo allí sucedido, con mi perfume Eau de Givenchy —el del amor, no el de pardilla— con la cadencia de la deliciosa bossa de un cassette comprado el año anterior en Bilbao: “Vinicius”, de Moraes, conSigue leyendo «El perfume del amor»

Encuentro con el empresario Ortiz

Fragmento del capítulo 07 El espectáculo debe continuar. En aquel año, hubo un claro y apabullante triunfador, la revista ¡En vivo! de Andrés Pajares y Fernando Esteso, en gira con el mencionado Teatro Argentino, dirigida por Mariano Ozores, con música de Fernando García Morcillo. Los dos cómicos vivían en sus lujosas caravanas en el mismoSigue leyendo «Encuentro con el empresario Ortiz»