La Magia de la Idea Visceral

Hay cierta magia cuando tienes en mente un negocio visceral. Solamente sucede una vez en la vida. Hace unos años, tuve una idea de negocio. Se la conté a alguien con todo lujo de detalles. No era solo una visión, era un proyecto. Viví, visualicé y razoné, intensamente el proceso y su culminación con éxito.Sigue leyendo «La Magia de la Idea Visceral»

El Music Hall de la victoria

En la primavera de 1994, la amenaza se hizo real. Me reuní con los dueños del Galas, los señores Casals, y la abogada Mª Asunción González, en casa Soler. El tema era urgente: evitar que los últimos actuantes residentes en 1993 —el Ballet Español de Mª Carmen Fraga y mi propio Ballet Élite’s Show— seSigue leyendo «El Music Hall de la victoria»

Artistas, no escorts

Cuando llegué al mercado turístico de esta costa, la oferta de entretenimiento era escasa: Divertipark, Galas (donde trabajé varios años) y los hoteles modestos, sin infraestructuras pero con ilusión y proyección de futuro. Después llegó el parque temático, que se presentaba como salvador de la ocupación. Galas se quemó “convenientemente” y Divertipark aguantó unos añosSigue leyendo «Artistas, no escorts»

Un plan, no un sueño

«Shaft». (La música de la corista). Hace unas semanas, digitalicé una película de Rosa Infantes, donde Cari Navarro y yo, con no más de 16 años, bailábamos «El Vals de las Sílfides» de Chopin. Hablo de los años 70. Por aquel entonces, ya se me había encomendado el rol de chico por la falta deSigue leyendo «Un plan, no un sueño»

La sultana del Swing en Scratch, Zaragoza

«La sultana del Swing». (La música de la corista) Fragmento del capítulo CIUDAD SOLITARIA. Las chicas del grupo ya habíamos ido un par de veces a la discoteca Scratch, frecuentada por la gente de la Base Aérea Americana. Me encantaba, mezclarme, escuchar el acento y el argot de los estadounidenses. El DJ, en cuanto llegábamos,Sigue leyendo «La sultana del Swing en Scratch, Zaragoza»