Artistas; normas, tablillas y sanciones

Evidentemente, Jane Russell y Marilyn Monroe, aquellas divas fotografiadas en el set de «Los caballeros las prefieren rubias», jamás pisaron nuestro camerino. En una gira de los años 80, con cualquiera de los ballets, compañías o shows que todas conocemos, el ‘glamour’ que ellas representaban estaba, para nosotras las coristas, rigurosamente guardado bajo llave hastaSigue leyendo «Artistas; normas, tablillas y sanciones»

El Fenómeno Rosalía: Talento, Controversia y Libertad Creadora

¡Lo ha conseguido! Ha elevado la máxima de «que hablen de ti aunque sea mal» a una nueva categoría: «que hablen de ti aunque sea por no tener más remedio que callar». Esto se evidencia en la trinchera que separa a sus fans incondicionales —eruditos con conocimientos musicales por encima de la media que buscanSigue leyendo «El Fenómeno Rosalía: Talento, Controversia y Libertad Creadora»

De la Reputación al Reel

Primero fue el mantra publicitario: «Si no te ven, no existes». Una consigna de marketing que, trasplantada a este presente digital, mutó en la ineludible máxima: “Si no estás en Internet, no existes”. Y aquí estoy yo, ni nostálgica ni, por favor, vetusta, preguntándome con la calma que da haber existido antes de la fibraSigue leyendo «De la Reputación al Reel»

Demasiado Alta: Un estigma reciclado

Me encuentro en la peluquería, esa intensa red social por antonomasia, donde la obligada intimidad genera confesiones que no se pueden ignorar. El comentario de una señora, en particular, me ha servido un trago amargo con una rodaja de limón. Cuenta, con una crítica impecable, que su hija ha desertado del estudio del ballet porSigue leyendo «Demasiado Alta: Un estigma reciclado»

Artistas, no escorts

Cuando llegué al mercado turístico de esta costa, la oferta de entretenimiento era escasa: Divertipark, Galas (donde trabajé varios años) y los hoteles modestos, sin infraestructuras pero con ilusión y proyección de futuro. Después llegó el parque temático, que se presentaba como salvador de la ocupación. Galas se quemó “convenientemente” y Divertipark aguantó unos añosSigue leyendo «Artistas, no escorts»