Atracción a quemarropa en Charly Max

A los diecisiete, la inocencia era solo la reputación que mi maestra de ballet se afanaba en insistir para que se mantuviera. Era como si todo, fuera de casa y de la academia, comportara un riesgo demasiado alto. Mis compañeras del S’Condal Ballet, ya en los dieciocho, se envolvían en susurros y risas cómplices, dejándomeSigue leyendo «Atracción a quemarropa en Charly Max»

Artistas, no escorts

Cuando llegué al mercado turístico de esta costa, la oferta de entretenimiento era escasa: Divertipark, Galas (donde trabajé varios años) y los hoteles modestos, sin infraestructuras pero con ilusión y proyección de futuro. Después llegó el parque temático, que se presentaba como salvador de la ocupación. Galas se quemó “convenientemente” y Divertipark aguantó unos añosSigue leyendo «Artistas, no escorts»

The last showgirl, la película

Nunca pensé que pagaría una entrada de cine para ver a Pamela Anderson. Vaya lección para mis propios prejuicios sobre el talento. Y qué regalo me he llevado. The Last Showgirl dirigida por Gia Coppola, es una película tan necesaria como honesta, y no solo por ella, sino por el elenco que la acompaña, especialmenteSigue leyendo «The last showgirl, la película»

Mens sana in corpore sano

Ayer me crucé con una vecina. Tenía cara de sueño, eran las 8:30 de la mañana, y me dijo con orgullo:—Y eso que hoy no fui al gimnasio a las 7… es que anoche salimos. Claro, el sacrificio. Yo, la verdad, nunca me imaginé haciendo ejercicio por las mañanas. Y mira, acerté. No me perdíSigue leyendo «Mens sana in corpore sano»

Hacia poniente, siempre

​ Mirar hacia poniente, siempre hacia poniente.La primera intención es girar la cabeza para ver cómo el sol juega con la luz, las nubes, las montañas y el mar. Dejar que, con los últimos reflejos y las primeras sombras rosadas, violetas y azules, los ojos den paso a la paz mental. Escuchar, con el mismoSigue leyendo «Hacia poniente, siempre»