Sin red

Tuve la oportunidad de ver este documental; «Sin red», sobre el retorno de «O», Cirque lleva Soleil en Las Vegas, después del cierre pandémico. Os lo recomiendo con las mismas emociones que transmiten y que tanto importan a artistas, técnicos y empresarios cualificados que viven esta profesión con esta pasión profesional y personal que hacen con el arte escénico un mundo mejor. Está en Prime Video. No quiero hacer publicidad de una plataforma, pero, creo que es digno de admirar y entender el que significa tanto por el equipo de producción como por el público. El documental deja entrever, también, la parte íntima, emocional y no tanto practica del entretenimiento de alto nivel.

Hace muchos años, los artistas del Cirque du Soleil ya cobraban 3000 $ al mes, tenían la comida cocinada expresamente a su gusto y contaban con un psicólogo por si sufrían desmotivación o problemas. Es una carrera corta, el cuerpo requiere mucha atención y las lesiones pueden ser crónicas. Esta importancia y ese respeto por la persona aquí, es impensable o mejor dicho, inviable.

Es significativo el título escogido, «Sin red», exactamente así hemos trabajado y trabajamos todos los artistas que conozco, los autónomos y los contratados temporales en cualquier gremio. No somos acróbatas, pero nos hemos jugado la vida a la carretera y los escenarios cada día. Querría nombrar alguna empresa que ligeramente se acerque a esta dedicación por sus trabajadores. Os pondré algunos ejemplos.

Norma Duval en el año 1986, pagaba 240 € y el hotel diario. En la misma temporada, Bibiana Fernández pagaba también 240 € pero semanales, y el hotel no estaba incluido. Colsada pagaba 144 € semanales y punto. Pero se podía vivir de este trabajo.

En 2013, en un musical infantil con una cantante ex concursante de Operación Triunfo, se pagaban 40 € en el día y por dos funciones.

Hace un par de años, en uno de los grandes musicales de Madrid, una actriz secundaria y suplente de personaje principal (tarea extra) estaba cobrando 1200 € mensuales hace un par de años. No hay que decir, que estos sueldos no son los que corresponden, a una persona que ha invertido dinero y años al aprender a cantar, bailar e interpretar profesionalmente.

El caso más reciente de la categoría empresarial que nos rodea, es el verdadero pánico vivido este pasado Halloween al Parque temático en Tarragona. El malestar, por las penosas condiciones laborales de los actores que se ahogaban, tenían una importante deshidratación y mareos por la mala elección del vestuario y accesorios. Como siempre a callar, sin muy más solución o enfila hacia la puerta ante un mercado incierto.

Sin red, es lo corriente. Pero además, dando por normal un trato indigno para trabajadores con un tiempo productivo y provechoso, tan limitado que no tienen la suerte de los compañeros del Cirque du Soleil. Las comparaciones odiosas también revelan la calidad moral de los que mandan en esta industria. Y nunca les falta personal.


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Publicado por Carolina Figueras Pijuán

Directora artística. Coreógrafa & Creadora. Educadora. Experta senior. Autora del libro 'Memorias de una corista'.

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