Una segunda vida

He sido capaz de desprenderme de mis propias fotos y programas de obras en teatro y donarlas al MAE IT. Eso en su época no lo hubiera hecho porque tenía toda la vida por delante, pero ahora la tengo por detrás y son el testimonio de un momento compartido con compañeros de profesión, así que comprendo que alguien revenda mi libro, dedicado y con marca páginas, en una web de coleccionismo. Tendrá otra vida.

Yo he hecho lo mismo con vinilos que apreciaba pero no tenía ni espacio ni cariño materialista para quedármelos. La curiosidad me puede, ¡vaya! 15€, es más barato.

Las trazas de unos ojos que han sobrevolado sus páginas son invisibles… pero la dedicatoria está ahí. Mira tú, que con esta imaginación desbordada… hasta intuyo quién podría ser.

Acepto la sinceridad, en la opinión, especialmente de aquella periodista (mujer tenías que ser) que en su audio de WhatsApp me puso un escupitajo como crítica. Por un pique personal desproporcionado, al no haber mencionado a su musa y amiga, mi nefasta profesora de ballet, cobarde y traidora ante un caso de agresión directamente relacionado con la cultura en Sant Marti aunque sucediera en Palamós.

Por lo demás.

Este libro está en un lote de vendedor coleccionista, pero hay otro que está en el Museo Nacional del Teatro de Almagro… para compensar y para dejar testimonio, no de mi vida, de la nuestra. Por quien se considere compañero, generacional, claro, que hasta queda para la gloria de la escena revistera la «Lachu» la perra de Eugenia Roca.

Gracias a quienes me han querido bien, antes y después del libro. Aquí estáis. Es mutuo.


Descubre más desde Memorias de una Corista

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Publicado por Carolina Figueras Pijuán

Directora artística. Coreógrafa & Creadora. Educadora. Experta senior. Autora del libro 'Memorias de una corista'.

Deja un comentario