No persigas sueños, domínalos

Hace unas semanas, Lamberto García, querido compañero en batallas lejanas, director coreógrafo y coach de artistas lanzaba a los candidatos de castings, un aviso ácido en su perfil de Instagram. Era una cosa así como que cuando acudís en busca de una oportunidad a esta audición tan anhelada, os sorprendéis de que no os acepten. Vaya, que os rechacen que suena peor, pero es más real. Relataba, no sin cierta jocosidad, la decepción un poco patética de quien iba y fracasaba cuando todos los vecinos de tu escalera, tus amigos y familiares te habían estado dando golpecitos en la espalda diciéndote lo bueno que eres… y tú cargado de esta euforia y de autoestima en modo «ahora sí», te la volvías a pegar.

Lamberto apelaba al sentido común: prepárate. No pidas una segunda oportunidad porque entre hace media hora y justo este momento no has mejorado. Acababa más o menos diciendo: No te ofendas, no te hagas el incomprendido, a no ser, claro, que ya te valga la opinión del vecindario para creer que eres un artista destinado al triunfo.

Ilusiones hemos tenido todos los que tomábamos clases y ensayábamos 10 horas diarias y con esto, hemos fomentado la responsabilidad más arriesgada al elegir una profesión que no es estable. También hemos orientado a los nuevos que vienen, puesto que no será fácil. La vida del artista, cuando estás preparado, empieza al abandonar la comodidad de todo lo conocido. El aplauso regalado con afecto habitual no sirve como medida. Este es el encanto de este oficio. Cómo podéis comprender, el positivismo, la vela, la medallita, las avemarías al santo y el feroz pero ingenuo apoyo local no te hará superar el casting.

Lamberto García. Coreógrafo, Director y Coach.

Contundente. Esto te lo digo yo.

El profesional o quien quiere serlo es contundente. No es ‘auténtico’, no es el bufón de la escalera ni de las fiestas familiares. Os lo explico, nadie quiere un cirujano con estos lances de personalidad que fascinen sin comprobar su carrera, quiere y necesita un profesional cualificado que sepa operar y le salve la vida. Es lo mismo.

Por cierto, decir «mucha mierda» ante un examen, no tiene sentido. La gente va adquiriendo frases, sin saber muy bien por qué. Esta mierda de los artistas se refiere a la que dejaban los caballos de carruaje, al pararse y descargar los pasajeros delante del teatro. Y por ella, si había mucha, se sabía que habría público y que aquella noche comerían caliente. Hoy, mierda, hay en cualquier lugar menos a la puerta de un teatro y tampoco es de equino. Aferrarse a supersticiones —vigila que nunca he escuchado decir la palabra ‘suerte’ en una función— no garantiza nada, igual que las comadres que tanto proclaman que vales sin tener ni idea. Hoy, la emoción de comprar un ticket para ir al teatro se resume al hecho de que lo guardas en el móvil con un código y lo enseñas o te lo imprimes en casa, y encima para hacerlo te cobran la gestión. ¡Venga! que el lugar de los comediantes, (los talentosos peones) que llenan las butacas, continúa siendo el de los de la última fila en la escala de la empresa y está en manos de aquel que ya lo cantaba la Martirio, “el productor.”

Cómo dice el amigo Lamberto, deja de enumerar tus ilusiones, de suplicar y de responsabilizar del fracaso a los otros que no atienen a tu inmenso talento y prepárate.

Yo te digo mi versión: Elige bien a tus maestros, que sepan decirte lo que te encontrarás, de vividas.

Pasa un poco de hambre, sin hombro sobre el cual llorar que no está de más como anécdota para saber hasta dónde llega tu voluntad. Ten un plan y trázalo bien —se trata de tu vida— para poderlo cumplir y cíñete a él, te digan lo que te digan para mal o para bien, todos aquellos que no han ganado ni han dado a ganar un duro con esto.

Y si no funciona, reinvéntate con el orgullo justo de superviviente que te servirá por cualquier momento futuro. No persigas sueños, domínalos con trabajo bien hecho. Cómo sea pero con cabeza, disfruta, es una aventura extraordinaria.


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Publicado por Carolina Figueras Pijuán

Directora artística. Coreógrafa & Creadora. Educadora. Experta senior. Autora del libro 'Memorias de una corista'.

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